La busqueda
La noche es fría como el silencio
y quema el alma con su ansiedad;
la noche tiene entre sus brazos
aquellas cosas que en el ocaso
suelen traernos… felicidad.
Es por eso que esta noche, amor,
he venido hasta ti;
no te haré ningún reproche,
sé que tienes que partir.
La noche se está acabando.
¡Mira el alba! Ya amaneció,
pero al fuego de la noche
nuestro amor, se fundió.
Deja mi mano, este fue un puerto
al que llegaste con ansiedad.
Vete tranquilo; es mía la pena,
con tu partida va mi condena;
me diste vida… fue tan fugaz.
Letra y Música
Luz Piedad López